¿Estás realmente bien asegurado en Suiza? 6 situaciones que pueden costarte miles de francos

Granizo de gran tamaño, fuertes ráfagas de viento, árboles caídos, cristales rotos y numerosos vehículos y edificios dañados.

Según informó SRF, hasta el lunes la Gebäudeversicherung Kanton Zürich había registrado aproximadamente 11.600 partes de siniestro y estimaba daños por unos 200 millones de francos.

Las cifras impresionan. Pero detrás de cada una hay una persona, una familia o una empresa que tiene que afrontar las consecuencias. Y eso plantea una pregunta mucho más importante:

¿Qué ocurriría si…

No podemos saber cuál será el próximo imprevisto.

Pero sí podemos comprobar hoy si estamos preparados para afrontarlo

El seguro no evita el problema. Reduce sus consecuencias.

Una póliza no puede detener una tormenta. Tampoco puede impedir un accidente, una avería, un conflicto legal o un fraude. Su función es otra: protegerte económicamente cuando ocurre un riesgo que está cubierto.

Por eso conviene revisar tus seguros cuando todo va bien.

Tener seguros no significa necesariamente estar bien asegurado

Muchas personas saben que tienen varias pólizas. Pero no saben exactamente:

Estar bien asegurado no significa contratar todo. Y tampoco significa pagar la prima más cara. Significa tener las coberturas adecuadas, con límites suficientes y sin duplicidades innecesarias. Veamos algunos ejemplos.

En Suiza, la responsabilidad civil del automóvil es obligatoria para matricular un vehículo. Pero esa cobertura protege principalmente frente a los daños que causes a otras personas. No significa automáticamente que el granizo esté cubierto en tu propio coche. Los daños por granizo suelen estar relacionados con coberturas como:

Eso significa que dos personas cuyos coches estén uno al lado del otro durante la misma tormenta pueden terminar en situaciones completamente distintas. Una podría tener cubierta la reparación. La otra podría descubrir que únicamente tenía responsabilidad civil.

No hace falta que el fuego empiece en tu vivienda.

El Hausrat puede proteger tus bienes personales —por ejemplo, ropa, muebles o aparatos electrónicos— frente a determinados riesgos cubiertos por la póliza. Sin una protección adecuada, reemplazar tus pertenencias puede convertirse en un gasto considerable.

Una Privathaftpflichtversicherung puede intervenir cuando tú —o, dependiendo del contrato, determinados miembros de tu hogar o animales— causáis accidentalmente daños a terceros. Y no hablamos únicamente de grandes accidentes. También pueden aparecer reclamaciones por:

Una prima relativamente pequeña puede protegerte frente a reclamaciones muy superiores.

Los problemas legales pueden aparecer en cualquier momento. Por ejemplo:

El seguro médico básico garantiza las prestaciones obligatorias establecidas en Suiza. El seguro complementario puede añadir prestaciones como:

Pero existe una diferencia fundamental. En el seguro complementario, la aseguradora puede solicitar información médica y no está obligada a aceptar tu solicitud. Eso significa que esperar hasta que aparezca un diagnóstico o una necesidad concreta puede ser demasiado tarde para contratar determinadas prestaciones.

Los riesgos ya no son únicamente físicos. También son digitales.

Una cobertura CyberRisk puede ofrecer asistencia y, dependiendo del producto y de las circunstancias, protección frente a determinados daños derivados de fraude digital. Pero no debes asumir que está incluida automáticamente. Hay que comprobar:

¿Eres autónomo o tienes una empresa?

Los riesgos profesionales merecen una revisión independiente. Un seguro privado no cubre automáticamente las consecuencias de tu actividad empresarial. Dependiendo del negocio, puede ser necesario analizar:

Una peluquería, una empresa de limpieza, una empresa de transportes y un consultor no tienen los mismos riesgos. Por eso la protección debe adaptarse a la actividad real.

No necesitas más seguros. Necesitas los seguros adecuados.

Mi objetivo no es que contrates una póliza simplemente porque acaba de producirse una tormenta. La tormenta nos recuerda algo:

Una buena revisión debería comprobar:

Y también debería decirte cuándo lo que tienes ya está bien y no hace falta cambiar nada.

¿Sabes qué pasaría si mañana tienes un siniestro?

Si no estás seguro, podemos revisarlo. Puedes enviarme tus pólizas actuales y analizaremos juntos:

Te explicaré de forma sencilla:

Sobre mí

Soy Jesús Gómez, asesor registrado en FINMA, y ayudo a personas que viven o trabajan en Suiza a entender cómo funciona el sistema de seguros y a elegir la opción más adecuada. Servicios principales:

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